capital de israel

La Knesset, el parlamento de Israel

Israel proclamó a Jerusalén capital de Estado en 1950, e instaló allí la sede de la residencia presidencial, el Parlamento israelí (Knéset), la Corte Suprema y otras instituciones administrativas.

Como la ciudad había sido dividida entre Israel y Jordania tras el armisticio de la guerra árabe-israelí de 1948, esta declaración de capitalidad solo afectaba a la parte occidental de la ciudad, que era la administrada por Israel.

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En la Guerra de los Seis Días (1967), Israel conquistó también la parte oriental de la ciudad —la llamada Jerusalén Este—.

Inmediatamente la segregó de Cisjordania y la anexionó de facto al resto del municipio. En 1980, Israel englobó en su legislación nacional ambas partes, este y oeste, proclamándola como su “capital eterna e indivisible” mediante la Ley de Jerusalén (julio de 1980).

Sin embargo, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 478 inmediatamente después, en agosto de 1980, mediante la cual declaró nula la Ley de Jerusalén israelí y aconsejó a sus Estados miembros que situasen sus embajadas en Tel Aviv como medida de castigo por la anexión.

La mayoría, con la excepción de los Países Bajos y 12 países hispanoamericanos, ya había trasladado sus embajadas a Tel Aviv antes de aprobarse dicha resolución.

Costa Rica y El Salvador anunciaron el 16 y 25 de agosto de 2006, respectivamente, su traslado a Tel Aviv. Paraguay y Bolivia mantienen las suyas en el suburbio jerosolimitano de Mevasseret Zion.

En cuanto a los Estados Unidos, su Congreso aprobó una ley en 1995 que declaraba que «Jerusalén debe ser reconocida como la capital del Estado de Israel; y la Embajada estadounidense en Israel deberá establecerse en Jerusalén no más tarde del 31 de mayo de 1999». El traslado, sin embargo, todavía no se ha llevado a efecto.

Por su parte, fue a partir de la Guerra de los Seis Días (1967) y la conquista israelí de la zona oriental de la ciudad cuando los árabes palestinos comenzaron a reclamar que la zona este de Jerusalén debía ser la capital de su futuro Estado: ni durante los 19 años bajo administración jordana (1948-1967) ni tampoco con anterioridad, los dirigentes palestinos habían propuesto ningún estatus especial de capitalidad para la ciudad.